Deisaian

Coleccion Autor

El olvido hace negar la existencia

ISBN: 978-84-9923-406-9
Nº Páginas: 20 pags
Género: Ensayo
Formato papel
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Autor/es: 

Gregorio Martínez Fernández. Fundador de ongdirecta: www.ongdirecta.org y autor del libro de poesías CATALOGO DE SUPLICAS Y REZOS cuyos beneficios se destinan a la promoción y a los viajes solidarios de dicha organización.

Título:
Deisaian

TRIBUTO AL AMOR

La máscara oculta tu rostro

pero no tu presencia,

apareces y desapareces en los distintos

cofres de tu destino.

Eterno hechizo

que no muere a su paso por el tiempo,

sino que nos acompaña como el auténtico

creyente y protector del hombre infinito.

Leer un fragmento:

Deisaian alucinaba con las imágenes, que impactaban en sus retinas. El miedo le había paralizado. Las bestias amputaban los miembros de sus víctimas y se las ofrecían al regente, lamían sus restos y los mordisqueaban en un éxtasis demencial.

Desde el altar, el maligno le señaló; una gota de sangre se deslizó por su dedo y cuando llegó al final de su trayecto saltó directamente a la frente de nuestro protagonista. Éste gritó enfurecidamente al notar el contacto de la maldad.

¡Se estaba trasformando! Dos cuernos brotaron de su cabeza, el pelo se le ensanchó; grueso, igual que el de las alimañas. Sus manos parecían haber absorbido su propia sangre y haberse convertido en garras. La imagen era brutal.

- Qué fácil es corromper. ¿Lo habéis visto, miserables? –exclamó el maligno introduciendo su púlpito al fondo del abismo de donde surgió.

Deisaian empezó a volverse loco, avanzó destrozando a todo aquel con quien se cruzaba. Al llegar al cráter dejado por la bestia, otra metamorfosis tuvo lugar; su realeza volvió a su origen. Cuando respiró tranquilo miró atrás, no se sintió seguro de poder regresar y optó por lanzarse al vacío. Descendió al impenetrable mundo subterráneo. Pinturas, imágenes y episodios de la historia se repetían y se desvanecían, en general las relacionadas con el sufrimiento, la envidia o la desfachatez humana. Actores interpretaban una escena; en otros puntos cardinales, otros actores seguían el guión de los anteriores, y así continuamente, hasta que se dio cuenta de los paralelismos para llegar a esos estados de la conciencia.