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Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 915060975
Pedidos librería: 915392659
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José Antonio Leturia Chumpitazi nació en Lima (Perú), en el populoso distrito de Surquillo, en 1960. El amor por la música criolla lo lleva en la sangre. Acompañó desde su niñez a su padre, Alfredo Leturia Almenara, gran cantor criollo, al Centro Social Musical Felipe Pinglo Alva, lugar donde escuchó, vio y aprendió con avidez todo lo relacionado con el acervo musical peruano, que fue ampliando en la medida que frecuentaba las jaranas familiares y tertulias en los principales centros musicales criollos de Lima. Asimismo, conoció a los más relevantes compositores cantores y diversos personajes de la bohemia criolla. Es considerado “cantor”, y es un riguroso investigador del acervo musical peruano. Ha grabado dos CDs de música criolla tradicional, rescatando temas poco difundidos de Pablo Casas y Pedro Espinel, entre otros compositores.
Presidente fundador de la Asociación F.P.A., presentó un espectáculo “Homenaje de la Música Criolla del Perú”, en la Biblioteca Nacional de España, con el reconocimiento de las autoridades culturales españolas.
A Jaime de Casas (Madrid-1956) bien se le puede aplicar el refrán de que: “Más vale tarde que nunca”, si la dicha es buena. Con las creaciones que nos ofrece en este primer libro de poesías, el autor inicia, junto con su amigo José Leturia, su andadura como escritor que conjuga sus responsabilidades profesionales con su dedicación a la poesía y a la literatura. Antaño Secretario de Ayuntamiento en diversos pueblos de Ciudad Real y Cuenca, luego abogado, pequeño empresario, opositor, y actualmente funcionario, Jaime acariciaba, desde hacía largo tiempo, la idea de publicar un libro de poesías donde volcase sus reflexiones sobre diversos temas de interés a la luz de una experiencia ya dilatada y rica en vivencias por la cantidad de escenarios en los que ha actuado (en el mejor sentido de la palabra) el autor.
En palabras del autor: “La investigación sobre la música criolla peruana es un tema apasionante”. En este libro se analiza el origen y la evolución de los diferentes ritmos españoles y europeos, como el fandango, la copla, el zapateado, el vals vienés, entre otros, que en la actualidad forman parte del acervo musical peruano.
También se exponen y aclaran algunas controversias que han surgido a lo largo de la historia de la música criolla, referentes a títulos de canciones y su autoría.
Acompañando al trabajo de investigación, se ofrece al lector un racimo de poemas que tratan de llamar la atención del público y provocar su reflexión sobre diferentes aspectos negativos de la frenética vida moderna, como la ausencia de sentido, el afán de poseer o la fuerza del engaño. Otras poesías reflexionan sobre los temas eternos de la familia, la amistad, el amor o la naturaleza.
De esta clase social surgen los más renombrados compositores, decimistas, cantores, guitarristas y cajoneros de nuestro acervo literario musical criollo o costeño. Se trata de personajes de “perfil bajo” que engrandecen nuestra historia musical, muchos de ellos reconocidos y valorados después de su partida. Estos compositores peruanos expresaban su talento musical y reflejaban el sentir popular en sus obras, dedicadas al amor, al amor herido o desamor, o de honda emoción social, etc.
Las primeras composiciones que se recuerdan como valses peruanos datan de los años 1872 y 1875. Entre otras podemos citar: El valse “El silencio”, de un compositor de apellido Zalazar, quién fue músico de iglesia; un solo de Piano escrito por Pease, llamado “Recuerdo de Lima” o el valse “Al pie del Misti”, con música de Eduardo Recavarren. Otros valses que se recuerdan son “Hortensia y Crisantemo”, “La hamaca”, “Marcha de banderas” (Federico Barreto), musicalizado por el compositor José Sabas Libornio, de origen filipino, que llegó a Lima contratado por el entonces presidente Nicolas de Piérola. Se conoce también el valse “Angel Hermoso”, que se le asignaba erróneamente a Abelardo Gamarra, musicalizado por su prima Zoila. Estos procesos de cambio en nuestra música nos muestran valses de autores anónimos que se cantaban en los barrios populares, como “Luis Pardo”, conocido también como “La andarita”; el valse “China hereje”, etc.