| |
|


|
|
|
Rafael Ramón Lluch __ ______________
Poesías que sabíamos de memoria
AUTOR: Rafael Ramón Lluch
Rafael Ramón Lluch nació en Valencia y vivió su infancia
en Picasent, donde aprendió a
leer gracias a las monjas Trinitarias.
Estudió el Bachillerato
interno en el Colegio Salesiano
de Valencia y la licenciatura de Geología
en Granada. Finalmente, se doctoró en
la Universidad del Pais Vasco,
donde dió clases hasta su jubilación
en 2006.
Actualmente reside en Ferreries
(Menorca).
TÍTULO: Poesías que sabíamos de memoria
Para bien o para mal, con sus luces y sus sombras,
los de mi generación sufrimos el plan de estudio que
nos tocó en suerte. Cuando se es joven se tiene una
fácil predisposición a aprender cosas de memoria, ya
sean retahilas sin sentido, alineaciones de fútbol o
versos. A menudo me he encontrado con alguien que,
recordando aquellos años nuestros del bachillerato,
ha empezado a recitar al unísono conmigo algún verso
o bien recitábamos un romance alternativamente
verso a verso y al cabo me ha preguntado dónde
podía encontrar tal o cual poema.
En este libro se pretende, simplemente, recordar
algunos de aquellos versos que por una u otra razón
se nos quedaron en la memoria. La mayor parte de ellos
son fáciles de encontrar; algunos no tanto, pero ha
parecido oportuno tener una pequeña antología de
aquellos versos que, seguramente ya olvidados, nos
gustaría recordar.
LEER UN FRAGMENTO: Poesías que sabíamos de memoria
Romance del rey moro
que perdió Alhama
Este romance, ya de por sí famosísimo, aún se hizo más
conocido allá por los años de la progresía cuando uno de
los que entonces se llamaban cantautores le puso música.
Paseábase el rey moro
por la ciudad de Granada,
desde la puerta de Elvira
hasta la de Vivarrambla.
—¡Ay de mi Alhama!
Cartas le fueron venidas
de que Alhama era ganada;
las cartas echó en el fuego
y al mensajero matara.
—¡Ay de mi Alhama!
Descabalga de una mula
y en un caballo cabalga,
por el Zacatín arriba
subido se ha al Alhambra.
—¡Ay de mi Alhama!
Mandó tocar sus trompetas,
sus añafi les de plata.
porque lo oigan sus moros,
los de la Vega y Granada.
(...)
|
|