Ángeles Durán _ _ _ _
Diario de un sumiso
AUTORA: Ángeles Durán
Ángeles Durán, nacida en
Vigo, cursó, entre otros estudios,
psicología, enfermería,
criminología y derecho en la
UNED.
De personalidad permanentemente
inquieta, es perito
judicial, perteneciente a una
ONG, presidenta de una asociación
de consumidores y
usuarios, así como fundadora
y presidenta de un partido político,
al tiempo que es la autora
de la obra musical
contemporánea más larga del
mundo In Giro Per Mio
Cuore.
Su pasión es estudiar y hablar
italiano. Es una romántica
para los tiempos que
corren.
Esta enamorada del Golfo de
poetas en Italia, Genova, La
Spezia.
TÍTULO: Diario de un sumiso
Este libro relata los perversos placeres que
experimenta un sumiso jóven con su ama madura.
“ Cada vez que mi ama Shia me domina, me siento
más unido a ella, y cada experiencia se convierte
en un noble acto privado y cómplice de entrega
total hacia ella.
Una cosa es dicha entrega y otra lo difícil que resultan
los inicios, pero bajo ningún concepto estoy
dispuesto a renunciar al sacrificio por ella, cuanto
más difícil resulte, más placentero será y la entrega
adquirirá mayor fuerza.
Al iniciarme en el sometimiento a los deseos de
una nueva ama, mi cuerpo aún no esta preparado,
todavía está dolorido por sesiones anteriores, pero
aún así no dudo ni un instante en entregarme a sus
perversos placeres. ”
LEER UN FRAGMENTO: Diario de un sumiso
Anteriormente relaté a mi ama los albores en la sexualidad
del primer periodo de juventud a través del voyerismo.
Se sucedieron muchos episodios que han conformado
mi personalidad, pero, por ahora, lo que pretendo es fi jar
el sentido que han tenido cada uno de los periodos para que
sirva a mi nueva ama de contexto a fi n de analizar conductas
posteriores.
En esta jornada paso a describir ese segundo amanecer
sexual, que no por ominoso resultó ser menos interesante.
El segundo despertar vino en torno al asentamiento en la
vida del instituto. Pase de ser desapercibido a juntarme con
malas compañías. Y fueron esas malas compañías las que
me sacaron del no desagradable anonimato, pero condenable
socialmente. Dicho periodo se caracterizó por un excesivo
despertar de lo no vivido antes y por un desorganizado
tren de vida. En mi juventud, fumar marihuana era muy habitual
a ciertas edades, y se asociaba tanto a actitudes de rebeldía
social como a situaciones de reconfortable relajación
en torno a una forma de vida sin tabúes ni prejuicios.
(...)
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