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Nika Akuma
Una maleta y Juan dentro
AUTORA: Nika Akuma
Me llamo Nika Akuma. Nací hace tiempo en Rusia, me educaron, estudié, terminé mis estudios, luego me obsesioné con venir a Europa… Ahora gobierno mi propia familia de tres miembros, y también dirijo mis personajes literarios. No me gusta correr. Ni para alcanzar a alguien, ni para escaparme. Intento ser inteligente y amable. Ayudo cuando me lo piden. Sé creer, amar, esperar, cocinar, bailar, cantar, leer, y escribir... Y aún sé hacer más cosas. Si quiero decir algo, no discuto con nadie. Simplemente escribo un libro. Creo en los cuentos. Y en consecuencia, creo en el amor, y en que todo aquello que hacemos, vuelve a nosotros con una triple dimensión. Así soy. Un poco ingenua, aunque ya sea adulta.
LIBRO: Una maleta y Juan dentro
Una maleta y Juan dentro es la primera novela de Nika Akuma, una joven autora rusa, y ha sido escrita directamente en español. Se trata de una novela fresca y original, que desarrolla su trama detectivesca de forma humorística, mezclando elementos de la más clásica novela negra, con momentos de distensión cómica. La trama está trenzada entre Nika, la protagonista y detective improvisada, y dos extraños personajes de orígenes misteriosos, el Señor Akuma y Solícito Tortuosov, (siempre cargado con su tradicional samovar familiar). Se amplía el elenco de personajes con la presencia de un gigantesco gato naranja, que añade una nota pintoresca al argumento. Tampoco hay que olvidar a la entrañable Valentina, cuya existencia está basada en los acontecimientos vitales de una persona real. El resto de los personajes, entre los que se encuentra “el malo José Ramón”, están esbozados con rápidas y certeras pinceladas. Sin duda, esta novela ofrecerá al lector una grata sorpresa y un rato de agradable y amena evasión literaria. Estos signos orientales, que Nika Akuma presenta como imagen de su nombre, parecen provenir de unas antiguas inscripciones arqueológicas, de origen remoto y misterioso.
LEER UN FRAGMENTO:
Un paso adelante, dos atrás...
Pero la suerte no duró mucho. Porque en la frontera entre Francia y España el autobús fue parado por policías de la Aduana Española. Y... Todos los pasajeros que tenían visado francés tuvieron que quedarse con “su vale” en “donde el vale valía” - en Francia, pero a pocos metros de la frontera entre Francia y España. Claro... pero en territorio francés. Y el autobús, enseñando su “pompi”, se fue a España. Valentina, sin perder la confianza en sí misma, muy triste, pero con mucho ánimo, se encontró de pronto en la estación de trenes. La suerte la ayudó un poco, porque las dos estaciones de autobuses y tren estaban juntas. Y no habían pasado ni cinco minutos, cuando Valentina ya hablaba en inglés con la señora de la ventanilla de información. Simplemente ella hizo lo que la señora la aconsejó. (...) |
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